Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando? si es solo para mí, ¿de que sirve? (Hillel)
jueves, 31 de enero de 2013
¿La Justicia viaja a Teherán?
Aquí han quedado gravemente ignoradas las características más elementales de este régimen que gobierna la Republica Islámica de Irán pues llegar a un acuerdo con el, atenta contra la memoria de las innumerables victimas que su siniestro régimen está y continuará produciendo en Irán y en todos los rincones del planeta.
Un régimen que esta cometiendo serios abusos en materia de Derechos Humanos contra las mujeres, las minorías religiosas y las personas con una orientación sexual diferente.
Un régimen que esta dedicado - hasta ahora exitosamente - en la creación de un nuevo eje islamofacista internacional, con el propósito de exportar actividades terroristas y violentas al continente americano.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
¿Se puede cambiar el mundo?
Hoy es 24 de
diciembre de 2012, hace un calor agobiante en Buenos Aires mientras una
multitud de personas fervientes y
apasionadas habitan las calles y los Shopping, ocupadas en sus compras
navideñas yo estoy sentado frente a mi computadora como Robinson Crusoe en una
solitaria isla perdida, observando las noticias de todos los días, injusticias,
guerras, robos, asesinatos, estafas, mentiras y desesperanzas.
En mi poco
habitual pesimismo reflexiono:
¿Estamos
satisfechos de este 2012 que ha transcurrido?
¿Tenemos
esperanzas de que el 2013 sea mejor?
¿Se puede
mejorar estas realidades que vivenciamos cotidianamente?
¿Se
puede cambiar el mundo?
Y en un súbito
rapto de optimismo concluyo: Si se puede!!!
Y, ¿qué se necesita para cambiar el mundo? ...
Se necesitan acciones, nuestras acciones, acciones individuales y
colectivas y cada día una nueva acción concreta.
Se necesitan
posibilitar ciertos acontecimientos difícilmente
probables y supuestamente posibles pero muy deseables que pueden suceder en este
novedoso 2013 y que modifiquen
para bien el destino de la
Humanidad.
Estos
acontecimientos que ocurrirían serian realmente sorprendentes:
Solidaridad
Los países
mas ricos y poderosos del planeta tomarán la novedosa decisión de compartir los
conocimientos científicos, la producción de alimentos, los servicios de salud y
de educación de excelencia, con todas la naciones que tengan un porcentaje
relativamente alto de población viviendo en la pobreza, el analfabetismo, el hambre
y la marginación.
Las salvajes
ansias de ganancias ilimitadas se trastocan por el fecundo trabajo en el marco
de una sociedad más solidaria donde desaparece la inmoral pobreza y la
pornográfica acumulación de la riqueza.
Eliminando la impunidad y el terrorismo
La resolución del trágico y
todavía impune atentado a la sede de la
AMIA en Buenos Aires con sus 85 asesinados y
cientos de heridos, donde son extraditados a la Argentina para ser
juzgados imparcialmente los diplomáticos y funcionaros iraníes acusados de ser quienes decidieron,
planificaron y organizaron el atentado de AMIA, el 18 de julio de 1994.
El fin de la desigualdad social
Quedarán
completamente sin vigencia el hambre y la pobreza e irá desapareciendo
rápidamente la pornográfica brecha existente entre ricos y pobres y se dejará
de consumir irresponsablemente los recursos naturales para ponerlos
definitivamente al servicio de todos los seres humanos.
El fin de la sociedad de consumo
La insaciable
sociedad de consumo ha dejado de ser el leit motiv del hombre moderno y da paso
a una comunidad donde se consume lo necesario para una vida digna. El planeta deja de girar con su injusta rutina habitual donde millones
y millones de dólares eran destinados a la fabricación de sofisticados armamentos
para la industria de la muerte, millones y millones de dólares eran dirigidos
en forma insulsa al consumo de productos suntuosos y extravagancias superfluas,
millones y millones de dólares que se dilapidaban impúdicamente en pornografía
y prostitucion, miles y millones de dólares que se gastaban en los monumentales
circos deportivos donde solo le daba a la gente circo pero no pan es decir
circo sin pan.
Humor Social
Hoy, comenzamos a
trabajar mancomunadamente por un orden social más justo en la sociedad, donde la
gran mayoría de nosotros los seres humanos estamos motivados por sentimientos
de optimismo, satisfacción, solidaridad y espiritualidad, que nos permite
enfrentar satisfactoriamente esas injusticias que ensombrecen nuestra vida y la
de los demás.
Promoción de los derechos humanos
El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años ha contribuido a garantizar los derechos humanos y a mejorar las condiciones de vida, ha aumentado la equidad y la justicia hasta niveles sorprendentemente satisfactorios.
Una solución a la destrucción ambiental
Se logra marchar hacia un desarrollo sostenible en el planeta para que no esté seriamente amenazado a causa de que una quinta parte de la población mundial consume irresponsablemente, con la consiguiente sobreexplotación de los recursos naturales.
Esa maravillosa
perfección que son la Tierra
y el mismo Universo son el único hogar que compartimos millones de seres
humanos junto a las demás formas de vida y se produce el auspicioso comienzo de
poder habitarla y realizarnos en ella respetando ese increíble y milagroso
equilibrio de la naturaleza.
Discriminación: Nunca más
El ser
humano destierra para siempre la discriminación y el odio gratuito hacia sus
semejantes pues se da cuenta de que todos somos miembros de una misma raza -la
humana- aunque existan diversos rasgos externos, creencias, costumbres
culturales y lugares de origen que nos hacen diferentes.
El fin de los fundamentalismos
Los líderes
mas influyentes y encumbrados del mundo islámico, deciden separarse
definitivamente de la descabellada idea de expandir compulsivamente el Islam a
los no creyentes y dejar para siempre de lado el mal sueño de dominar
completamente el planeta con sus creencias.
Se declara completamente
perimida esa otrora y creciente corriente fundamentalista que consagra la
guerra santa contra el infiel o el diferente, como el instrumento obligado para
el triunfo de su fe y de su cultura.
Estamos viviendo
nuevas épocas en que el fanatismo y el fundamentalismo en general se
convertirán en viejos trastos inútiles.
Adiós a las guerras
Al fin en todos
los rincones del planeta, sus habitantes ya no despiertan cada mañana - con el
filo de la espada sobre sus cabezas – con la amenaza de aniquilamiento nuclear,
destrucción y limpieza étnica, bombardeos de misiles, ataques terroristas,
advertencias y maldiciones, injurias e improperios, amenazas veladas y al
descubierto. Así se termina definitivamente con las guerras que además de ser
en la mayoría de las veces injustas y genocidas, destruyen nuestro hábitat sin
miramientos de ningún tipo.
Querido lector:
Aunque esto parezca imposible, no lo es. Todo
esto es posible y a cada uno de nosotros corresponde hallar los medios e
instrumentos para realizarlo. Tú estás pleno de sueños, tu ser rebasa de
talentos y estoy seguro de que deseas modificar muchas cosas que no te agradan
en tu entorno y en el de aquellos seres a los que tanto amas: Aprovecha el
momento, Vive el momento. Aprovecha la oportunidad y no esperes a mañana,
porque puede ocurrir que mañana la oportunidad ya no exista.
Comparte mis sueños y
no te arrepentirás.
Dr. Guido Maisuls
Buenos Aires, Argentina.
Buenos Aires, Argentina.
Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando?,
si es solo para mí, ¿de que sirve?
(Hillel)
(Hillel)
sábado, 6 de octubre de 2012
Conferencias y debates
"Identidades"
Un espacio para el debate, la reflexión y el cambio
Dr. Guido Maisuls
Escritor y Ensayista
Hilda de Maisuls
Psicologa Social
Hilda de Maisuls
Psicologa Social
Conferencias y debates
Talleres reflexivos
Buenos Aires, Argentina
¿Cuanto perdón necesita el ser humano?
En estos días de profunda reflexión e introspección que pasaron y mientras estuve solo frente a mi computadora con el viejo hábito de volcar mis pareceres, mis sentimientos y mis deseos sobre este familiar teclado, se me ocurrieron algunas dudas verdaderas y certezas relativas - valgan las redundancias de las expresiones – que me atrevo a compartirlas con todos ustedes.
Cuando se acercan
estos días terribles, irrumpe en mi una gran necesidad interior: un deseo de pedir
perdón, que me disculpen de las faltas que he cometido contra mi prójimo pero
también necesito encontrar de donde pueda, esa vital porción de grandeza
espiritual necesaria para realizar una ardua y no tan simple tarea de perdonar
las faltas u agravios que a su vez fueron cometidas contra mí.
Aquí mis sentidos
sentimientos de perdón en estos días tan especiales del año, entran en violenta
colisión con la terrible realidad que nos circunda. Pero, ¿Cuanto perdón se
necesita realmente para borrar tanta vana y gratuita crueldad humana?
¿Cuanto perdón necesita
el ser humano para eliminar el hambre, la pobreza y las injusticias producidas
a su prójimo?
¿Cuándo quedarán
completamente sin vigencia el hambre y la pobreza e irá desapareciendo
rápidamente la pornográfica brecha existente entre ricos y pobres y se dejará
de consumir irresponsablemente los recursos naturales para ponerlos
definitivamente al servicio de todos los seres humanos?
¿Cuando los países
mas ricos y poderosos del planeta tomarán la novedosa decisión de compartir los
conocimientos científicos, la producción de alimentos, los servicios de salud y
de educación de excelencia, con todas la naciones que tengan un porcentaje
relativamente alto de población viviendo en la pobreza, el analfabetismo, el
hambre y la marginación?
¿Cuanto perdón alcanza
para que el ser humano destierre para siempre la discriminación y el odio
gratuito hacia sus semejantes?
¿Cuando la gente
comenzará a darse cuenta de que todos somos miembros de una misma raza - la
humana - aunque existan diversos rasgos externos, creencias, costumbres
culturales y lugares de origen que nos hacen diferentes?
¿Cuanto perdón
requiere el ser humano para hacer desaparecer las guerras?
¿Cuándo los líderes
mas influyentes y encumbrados del mundo islámico, decidirán separarse definitivamente
de la descabellada idea de expandir compulsivamente el Islam a los no creyentes
y dejar para siempre de lado el mal sueño de dominar completamente el planeta
con sus creencias?
¿Cuando declararán
completamente perimida esa otrora y creciente corriente fundamentalista que
consagra la guerra santa contra el infiel o el diferente, como el instrumento
obligado para el triunfo de su fe y de su cultura?
¿Cuándo estaremos viviendo
nuevas épocas en que el fanatismo y el fundamentalismo en general se convertirán
en viejos trastos inútiles?
¿Cuándo, en muchos rincones del planeta, sus habitantes no despertaran cada mañana - con el filo de
la espada sobre sus cabezas – con la amenaza de aniquilamiento nuclear,
destrucción y limpieza étnica, bombardeos de misiles, ataques terroristas,
advertencias y maldiciones, injurias e improperios, amenazas veladas y al
descubierto?
¿Hasta cuándo esa
triste, repetida y nada perdonable escena de las sucesivas inauguraciones de la Asamblea General
de la ONU? -
donde el Presidente de Irán tiene ese raro deshonor de manifestarle a la nada
honorable asistencia y al mundo todo su odio y malos augurios sobre tal o cual país que debe ser "borrado del mapa" y
como broche de oro, un lamentable público que se pone de pie para aplaudir
obsecuentemente tan espantoso discurso.
¿Cuando se
tendrá conciencia en el mundo, del Deuteronomio 15,7? "Cuando haya en medio de ti algún hermano necesitado, en la
tierra que el Señor, tu d-os, te da. No endurecerás tu corazón. No cerrarás tu
mano sino que la abrirás generosamente y le prestarás lo que necesite".
Pero, creo
decididamente que más allá del terror también hay vida, mas allá de la
oscuridad también hay luz, mas allá del mal también hay bien. No todo esta
perdido en este mundo.
Es mi gran utopía y mi
ferviente deseo de que la solución de este eterno conflicto termine devorando
definitivamente al terror, a la intolerancia, a la irracionalidad, al odio
gratuito y a la incomprensión entre los pueblos.
Estamos pisando lo
talones de una nueva época donde nacerá una nueva generación humana que
llegarán a ser los constructores del mañana. Nos dejarán sorprendidos y con la
boca abierta pues vendrán a imponer en este sufrido mundo una nueva ética, una
nueva forma de encarar la vida, sin prejuicios descalificadores, sin egoísmos
destructivos, sin vanas necesidades discriminatorias y con muchas ganas de
compartir entre todos esta maravillosa creación llamada planeta Tierra.
"Todo tiene un principio, todo tiene un final, todo lo que empieza
algún día siempre termina en algún lugar pues la vida nunca fue una historia sin
final". “A toda cuestión le he visto final”, David (Tehilim 119:96)
Seamos realistas, aunque
en el mundo ocurran hechos desagradables.
Aunque los
noticieros nos cuenten de guerras y egoísmos.
Aunque en
nuestra vida aparezcan serios obstáculos a superar.
Existen
instantes de felicidad.
Existen
seres queridos que nos aman.
Existen Seres
Humanos de “fierro” como vos, como tú y como él.
Y a modo de conclusión y con mi más sentida sinceridad, te solicito a ti, querida/o amiga/o, tu verdadero y sentido Perdón.
Si con mis escritos, opiniones y pareceres pude haberte ocasionado algún daño o falta y si fuera realmente así, estoy profundamente convencido de que estuvo fuera de mi conciencia y cuento desde ya con tu generosa absolución.
05 de octubre de 2012
Dr. Guido
Maisuls
Buenos
Aires, Argentina.
"En una época de
engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario" George Orwell.
.............................. ...
miércoles, 26 de septiembre de 2012
¿Qué espera Argentina de Irán?
Perdidos en
el laberinto
Todos somos concientes que
Irán está liderando una severa amenaza de vida contra el mundo occidental, los
cristianos (de occidente y del mundo), los judíos (de Israel y la Diáspora), los budistas
(de Bali, Tailandia, etc.), los hindúes (de Cachemira e India), los musulmanes
herejes (véase la tragedia cotidiana en medio oriente), los drusos, "los
ateos" (humanistas y laicos); los musulmanes que no aceptan la Yihad, las mujeres
emancipadas del mundo y el Estado de Israel.
¿Hasta cuándo esa triste, repetida y
nada perdonable escena de las sucesivas inauguraciones de la Asamblea General
de la ONU? -
donde el Presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, tiene ese raro deshonor de
manifestarle a la nada honorable asistencia y al mundo todo su odio y malos
augurios y como broche de oro un lamentable público que se pone de pie para
aplaudir obsecuentemente tan espantoso discurso.
En estos
tiempos que transcurrimos en nuestra querida Argentina se habla mucho de la
memoria, de ese preciado atributo que permite a nuestra limitada mente, retener
las experiencias e informaciones del pasado, organizarlas, almacenarlas y
evocarlas de acuerdo a las demandas internas y externas de lo que nos acontece.
Lógicamente,
se asocia a la memoria un término inevitable: la justicia. Sabemos que sin
memoria es imposible arribar a esa justicia pero la paradoja se acentúa
dramáticamente si intentamos conservar la memoria pero nos resulta imposible
alcanzar la justicia.
Un 18 de
julio de 1994 se produjo el trágico y todavía impune atentado a la sede de la AMIA, Buenos Aires,
Argentina, con sus 85 asesinados y cientos de heridos. Ahora se cumplió el
décimo octavo aniversario del “más sangriento atentado terrorista perpetrado en
la historia argentina”.
Una
prolongación indefinida de la memoria sin justicia a través de los tiempos,
abre las compuertas a una situación desesperante y violenta como si se
preservara para siempre la tragedia que dio lugar a dicha memoria.
Ha
transcurrido el tiempo, los medios de difusión sigue inundando nuestros oídos y
nuestras mentes de divagaciones y conjeturas. Un extenso y desafinado coro de
políticos y funcionarios públicos nos hacen declaraciones rimbombantes
prometiéndonos investigación, milagros y justicia. Mientras tanto la impunidad
y la indiferencia continúan reinando sombríamente, acompañadas de sus serviles
cómplices, la injusticia e la hipocresía.
La Justicia Argentina ha acusado formalmente a Irán y a la milicia chiíta
Hezbollah y ha solicitado la captura de Ahmad Vahidi, junto con otros cuatro
jerarcas iraníes a quienes se acusa de decidir, planificar y organizar el
atentado de AMIA, el 18 de julio de 1994 cuando un suicida de Hezbollah ejecutó
la trágica catástrofe.
El
gobierno de Irán rechazó sistemáticamente estas acusaciones mientras el prófugo
ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, participó hace poco de un acto
oficial en Bolivia pero no pudo ser detenido por la inmunidad diplomática de la
que goza.
Las
evidencias responsabilizaron al Gobierno de Irán por el ataque, pero la causa
judicial está prácticamente estancada, sin detenidos ni acusados…. dieciocho
años después….
Mientras
tanto se produce un significativo aumento de las relaciones comerciales entre
Irán y Argentina que llegó a 1.197 millones de dólares comparado con los 30
millones de dólares de 2007. Irán adquirió recientemente 4.425.627 toneladas en
productos agrícolas argentinos, transformándose en el segundo comprador de los
60 mil toneladas de aceite de soja, el mayor comprador de maíz argentino y
cuarto entre los principales clientes de productos del agro, detrás de China,
India y la Unión
Europea.
En diciembre de 2011 causó una desagradable sorpresa en la Asamblea General de la ONU cuando el embajador argentino Jorge Argüello rompió con la tradición y permaneció sentado mientras el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad proclamaba sus deseos de destrucción y muerte hacia otros estados miembros contrastando con los años anteriores donde el asiento argentino había quedado vacío ante circunstancias similares.
Entre las graves secuelas que deja este trágico atentado queda una comunidad argentina impotente, confusa y desesperanzada y sobre todo penosamente dividida por intereses e internas políticas totalmente ajenas a esta tragedia que transcurre suspendida eternamente en el tiempo.
Mientras tanto estamos perdidos en el oscuro laberinto de la memoria sin justicia donde tendemos a confundir a hermanos con enemigos, porque:
En diciembre de 2011 causó una desagradable sorpresa en la Asamblea General de la ONU cuando el embajador argentino Jorge Argüello rompió con la tradición y permaneció sentado mientras el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad proclamaba sus deseos de destrucción y muerte hacia otros estados miembros contrastando con los años anteriores donde el asiento argentino había quedado vacío ante circunstancias similares.
Entre las graves secuelas que deja este trágico atentado queda una comunidad argentina impotente, confusa y desesperanzada y sobre todo penosamente dividida por intereses e internas políticas totalmente ajenas a esta tragedia que transcurre suspendida eternamente en el tiempo.
Mientras tanto estamos perdidos en el oscuro laberinto de la memoria sin justicia donde tendemos a confundir a hermanos con enemigos, porque:
Muchas
veces nos perdemos y no podemos encontrar el camino de vuelta a casa.
El
laberinto mental donde nos internamos se torna a menudo, demasiado confuso e
intrincado.
Entonces
comenzamos a ver visiones y espejismos y nos ponemos a pensar que nuestro
hermano, que a veces piensa diferente o a menudo ve los objetos de otro color,
es nuestro enemigo.
Y de
pronto comenzamos a mirarlo como a un enemigo y le decimos que es nuestro
enemigo y accionamos contra él como El Gran Enemigo.
Ya estamos
definitivamente prisioneros en las rejas del laberinto imaginario, convertido
en una lúgubre cárcel interna, con subjetivas rejas y fantasmales puertas
blindadas.
¿Pero, qué ocurre entonces con nuestros verdaderos enemigos?
Estos verdaderos enemigos desaparecen por arte de magia de nuestras mentes pues el árbol de la intolerancia ocultó definitivamente el GRAN BOSQUE DE LA REALIDAD.
¿Pero, qué ocurre entonces con nuestros verdaderos enemigos?
Estos verdaderos enemigos desaparecen por arte de magia de nuestras mentes pues el árbol de la intolerancia ocultó definitivamente el GRAN BOSQUE DE LA REALIDAD.
Dr. Guido Maisuls.
Buenos Aires, Argentina.
"En una época de
engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario" George Orwell.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Solicitud
Con mi más profunda sinceridad, te solicito a ti, querida/o amiga/o, tu verdadero y sentido Perdón.
Si con mis
escritos, opiniones y pareceres pude haberte ocasionado algún daño o falta y si
fuera realmente así, estoy profundamente convencido de que estuvo fuera de mi
conciencia y cuento desde ya con tu generosa absolución.
24 de
septiembre de 2012
Dr. Guido Maisuls
Buenos Aires,
Argentina.martes, 14 de agosto de 2012
Semblanza de un Gaucho Judío
"San Salvador, Entre Ríos, República Argentina"
(Primavera argentina de 1977)
Transcurriendo
la primavera argentina del año 1977, tuve el privilegio de llegar a
conocer, a los que yo llamo hoy, un autentico Gaucho Judío. En la
pujante ciudad de San Salvador, Entre Ríos, tuve el placer de charlar
por primera vez con Adolfo, un hombre maduro y agradable, de tez morena y
curtida por el sol del campo, que con una sonrisa serena y bondadosa me
da un cálido apretón de manos como bienvenida. Luego de una breve y
cordial charla, me invita a compartir un asado criollo al día siguiente,
un esplendido y soleado domingo, en el amplio y verde patio de su hogar
acogedor.
Nos reunimos a media mañana, alrededor de un fogón ya encendido, donde una abundante cantidad de leña, la reseca y dura madera de ñandubay que abunda en los campos entrerrianos, comenzaba a arder con un sonido chirriante y abrasador, mientras las llamas rojas y azuladas purificaban a fondo una oscura y amplia parrilla metálica del mas puro estilo campestre. Nos sentamos en cómodos y bajos taburetes de madera rústica y mientras me preguntaba por mis estudios y mi familia, arrimaba al fuego una negra pava de agua a calentar y preparaba su mate porrón con una generosa y verde porción de yerba fuerte y aromática mientras una plateada bombilla metálica relucía con todo su esplendor, por el fuego y por los esplendidos rayos del sol que se obstinaban en colarse a través de las tupidas y verdes ramas de un paraíso añoso y robusto.
Entre
mate y mate, comenzó a contarme cosas de su vida, de su cálido y culto
hogar natal, de sus padres inmigrantes judíos de Odessa, de sus vitales y
soñadores años de juventud, de su trabajo duro y fecundo en el campo,
de sus amigos de toda la vida, de su amor profundo por esta negra y
fértil tierra entrerriana y de sus arraigadas y ancestrales raíces
judías que las proyectaba como legado a sus dos hijos varones y a su
invalorable tesoro, a su adorada y hermosa hija.
Su
conversación era sencilla y directa, sin rodeos ni volteretas, me
preguntó si yo quería hacer el asado, le contesté que para mi era un
honor y mientras el fuego se aplacaba y las brazas blanqueaban el fondo
del fogón, irradiando un intenso calor, comencé a acomodar sobre la
parrilla caliente unas anchas y tiernas tiras de asado de ternera.
Mientras que la delicada carne comenzaba a dorarse regada cada tanto de
una exquisita salmuera criolla continuamos esa charla sencilla y
profunda, condimentada con algo en común que nos unía en el fondo pues
yo también era descendiente de esos gauchos judíos.
Su
vida fue una auténtica simbiosis, un entrelazado muy fuerte y profundo
de culturas y vivencias. La corriente judía ashkenazi que venia de la
vieja Europa, traídas por sus cultos e intelectuales padres, que cuando
se instalaron en la colonia Berro, a solo ocho kilómetros de San
Salvador, plantaron en el patio de su casa rosas y árboles frutales
mientras que con sus vecinos judíos y hermanos de los mismos barcos en
que llegaron construyeron una sinagoga, un lugar de culto, de encuentros
sociales y de actividades culturales.
Este
legado original se fundía inexorablemente con la indómita, virgen y
fértil tierra entrerriana, con los auténticos vínculos de sus
entrañables amigos gentiles, gente de otras culturas, de los criollos
del lugar , de los descendientes de los alemanes del Volga y de los
inmigrantes de la madre patria de España; vivencias que como ríos
caudalosos desembocaron en él, conformando un "auténtico gaucho judío",
con las profundas raíces de su pueblo ancestral pero con las libres alas
de una nueva generación comprometida con su tierra, con su entorno y
con su gente.
Se
iluminaban con un brillo de alegría sus verdes y profundos ojos
soñadores, cuando recordaba la vida de la colonia donde nació, la
escuela de campo donde se llegaba a caballo luego de un largo y
cotidiano viaje, la convivencia con sus queridos hermanos y hermanas,
las románticas e inocentes travesuras de su juventud, las grandes
festividades judías, los 25 de mayo y los 9 de julio en la colonia, las
largas y alegres travesías a través de las distancias para llegar a las
fiestas de casamiento, brit mila y bar mitzva, en carros tirados por
caballos llevando a sus numerosos amigas y amigos a estos ineludibles e
inolvidables acontecimientos en búsqueda de los alegres bailes llevados
por la música de freilaj y tijeras, donde se intensificaban los vínculos
de la amistad y del amor.
Una parte inseparable de su vida lo constituía un concepto quizás hoy algo extraño a nuestros oídos y lo era indudablemente el amor al trabajo, como fuente de sustento para su familia pero fundido con el sentimiento de alegría, afecto y orgullo de lo que producía con su mente y con sus propias manos. Un día de trabajo era un día de júbilo, levantarse muy temprano, el frugal desayuno con el inseparable mate y la fecunda jornada con las vacas y los cultivos en su amada tierra prometida, su establecimiento rural de Colonia Berro, que lo sustentaba tanto espiritual como materialmente, al cual viajaba cotidianamente en su Citroen pero en los imposibles y lluviosos días invernales, era el típico sulky tirado por un brioso caballo el que lo trasladaba a través de esos difíciles y anegables caminos entrerrianos.
La
otra gran pasión de Adolfo fue la gente, la vida social era para el un
alimento espiritual insustituible, era un personaje muy popular y
conocido en el pueblo, el trámite bancario o la rutinaria compra de algo
necesario eran una excelente oportunidad para saludar y charlar
extensamente con sus innumerables amigos y conocidos; comerciantes y
gente de campo; letrados y gente sencilla; ricos y pobres; jóvenes y
viejos; criollos, españoles, árabes, alemanes y judíos. Todos eran sus
hermanos y sus amigos, sin ninguna distinción, cualquier lugar era el
correcto: el banco, el correo o la farmacia. Sencillamente amaba a su
gente y amaba a su pueblo.
Querido
Adolfo, te fuiste muy temprano de nuestras vidas, pero ahora y a
través del tiempo y de las distancias te quiero agradecer profundamente
por tres cosas valiosas que me legaste: tu ejemplo de vida en el cual
me reflejo en las inevitables horas difíciles que a veces atravesamos;
tu querida hija, que es mi inseparable compañera de la vida y madre de
mis hijos y no quiero olvidarme de ese inolvidable y exquisito asado que
compartimos en esa hermosa mañana de septiembre.
Dr. Guido Maisuls
Buenos Aires, Argentina.
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